El Papel del Anciano en la Sociedad: una mirada a través de la Historia.

¿Cómo cambió el papel del anciano en la historia y que nuevos retos surgen en una sociedad cada vez más envejecida?

Escrito por Stannah

“Hoy día el reto es construir un mundo que responda igual de bien a las necesidades de los ancianos como a las de los jóvenes.”Laura L. Carstensen – Profesora Doctorada en Psicología y Directora del Centro de Estudios sobre Longevidad de Stanford.

Tanto en las sociedades occidentales como en las orientales, el porcentaje de ancianos está aumentando rápidamente. Y cada vez más se levanta la cuestión: ¿estamos preparados para tener 25 o 30 años de jubilación y ocio? Este escenario representa un reto a la estructura social actual. La forma como nos adaptemos a esta nueva realidad afectará el papel del anciano no solo en el presente, pero sobre todo en las próximas generaciones.

Cómo ocupar el tiempo libre después de la jubilación es solamente un aspecto de la cuestión, pero existen otros aspectos a tener en cuenta. Seguro que ya todos hemos visto alguna noticia sobre como el número creciente de jubilados provocará la quiebra de las pensiones de la Seguridad Social.

Lo cierto es que se pinta un escenario muy negativo, casí desolador de lo significa tener una población cada vez más envejecida. Pero entendemos que es urgente tener una mirada más positiva sobre el papel de nuestros mayores en la sociedad y pensar en soluciones constructivas hacía un futuro mejor.Teniendo una perspectiva más positiva en mente, hemos descubierto el estudio de Laura Carstensen, una experta en el tema del envejecimiento. La Doctora Carstensen asegura que estamos ante una oportunidad única para un cambio social y científico en lo que respecta la adaptación del entorno a una población envejecida, mientras reitera que es urgente cambiar la forma como entendemos el papel de los adultos mayores en la sociedad. Citando sus propias palabras:

«Si tenemos una gran población de personas mayores, emocionalmente estable, informada y relativamente saludable, sin duda que es buen recurso.»

Para mejor entender cómo el papel del anciano en nuestra sociedad puede ser importante para una sociedad mejor, es esencial comprender de dónde venimos y hacia donde queremos ir. Te invitamos a explorar la ambiguidad de papeles que se le otorgaba a las personas mayores a lo largo de la historia y, finalmente, antever el camino hacia una sociedad más inclusiva de las personas mayores.

Tabla de Contenidos:
¿Qué significa ser anciano o adulto mayor?
¿Cómo cambió el papel del anciano a lo largo de la historia?
¿Qué papel tiene el adulto mayor en la sociedad actual?
¿Estamos en el camino hacia una sociedad más inclusiva de los ancianos?

¿Qué significa ser anciano o adulto mayor?

Se trata de una tendencia transversal a todos los seres humanos: poner a las personas en categorías. De hecho, llevamos categorizando el mundo desde los albores de la civilización.

Bajo esta lógica, cuando alguien cumple 65 años, se transforma en «adulto mayor», aunque esa persona no se identifique o no se sienta para nada anciana o mayor. La verdad es que esta categorización ocurre por razones meramente utilitarias. Así que ser un “adulto mayor” o un “anciano” es mucho más una construcción social que una etapa biológica precisa.

Además, la edad cronológica que indica que ya somos «ancianos» puede variar culturalmente y históricamente. Sin embargo, existe siempre un estigma asociado a los términos «vejez» o «viejo», por lo que diferentes culturas alrededor del mundo siempre han tenido la necesidad de buscar eufemismos, tales como:

  • Mayor;
  • Adulto Mayor;
  • Anciano;
  • Tercera edad;
  • El otoño de la vida;
  • El atardecer de la vida;
  • El invierno de la vida;
  • La edad de oro.

Algunos de estos términos suenan algo condescendientes, lo que explica que a muchos no les guste ser tratados de esta forma. Otros defienden que el término «viejo» es más directo y real, ya que no tiene sentido querer esconder o disimular la vejez. Sin embargo, la palabra «vejez» tiene una connotación negativa y muchos no admiten que se les trate por «viejo». Independientemente de la situación o circunstancia, como nombrar o categorizar a las personas es siempre un tema muy sensible y la historia de la vejez podrá ayudarnos a entender por qué.

¿Cómo cambió el papel del anciano a lo largo de la historia?

«Genéticamente hablando, no somos más inteligentes o robustos que nuestros antepasados de hace 10.000 años. Sin embargo, en la práctica, estamos biológicamente más aptos que nuestros bisabuelos.»Laura L. Carstensen

 

¿De dónde venimos? ¿Cómo cambió el papel del anciano a lo largo de la historia? Desde una perspectiva histórica, nos hemos encontrado con algunas sorpresas e incluso hechos tristes sobre cómo trataban a las personas mayores en otras épocas. Desde el punto de vista biológico, antes del siglo XX, la esperanza media de vida estaba muy por debajo de los 60 años. Entonces, nadie esperaba poder vivir tantos años como vivimos hoy día. Desde una perspectiva sociológica, siempre hubo alguna ambigüedad sobre la tercera edad. La vejez era, a la vez, entendida como fuente de sabiduría y prestigio o como una etapa decrépita de la vida y repleta de sufrimiento.

Antigüedad

A pesar de que los más fuertes y sanos podían llegar a vivir hasta los 70, la mayoría moría antes de los 50. Los que llegaban a los 40 o 50 con fuerza y salud, eran tratados con respeto, mientras a los menos aptos se les consideraba una carga, se les ignoraba o incluso los mataban. En la Antigüedad, la categoría «viejo» no se aplicaba según la edad, pero según la pérdida de capacidad de trabajar.

Cultura Clásica Romana y Griega

La vejez era vista como una etapa de decrepitud, mientras que la belleza, la fuerza y la juventud eran valoradas por encima de todo.

En el tiempo de Aristoteles, los atenienses se insurgían muy a menudo contra los ancianos.

Período Medieval y Renacimiento

Ninguna de estas eras fue más amistosa con sus ancianos y seguían con una actitud antagonista hacia ellos. La vejez, una vez más, se veía como una etapa de debilidad y cruel de la vida. También, la misma ambigüedad: algunos ancianos era respetados por su sabiduría, pero la mayoría se veía como un cargo. Vivir más de 65 años era un hecho extraordinario.

Pensamiento Oriental: Confucianismo

En el pensamiento oriental, con la influencia del confucionismo, hemos observado una perspectiva más colectivista, donde el valor de la familia y de las jerarquías de edad eran determinantes socio-culturales. Los ancianos eran totalmente respetados en el seno de las familias y se les veía como fuentes de sabiduría.

Cultura Mediterránea y Latina

A estas culturas también se les conoce por mostrar reverencia hacia sus mayores. Desde hace siglos que los abuelos ayudaban a cuidar a los niños de la familia, mientras que los que estaban aptos salían a trabajar para mantener a la familia. Así, los mayores seguían integrados en la familia.

Período Moderno

Debido a los grandes avances científicos a lo largo del siglo XX, la esperanza media de vida es ahora de aproximadamente 79 años para los hombres y de 83 años para las mujeres. Pero en las culturas occidentales modernas, hay todavía camino que recorrer para que los ancianos tengan el estatuto cultural que se merecen. A medida que viven más, los ancianos terminan sufriendo más limitaciones financieras o incapacidad de vivir de forma independiente. Muchos terminan sus vidas en asilos o residencias de ancianos. Este desprestigio del que sufren nuestros ancianos se ha traducido como «edaísmo» o «gerontofobía», que significa una discriminación contra personas por motivo de edad. Según Georges Minois, «la juventud siempre se ha preferido a la vez». De hecho, una de las características de la cultura occidental moderna es el enfoque individualista en la juventud.

Cómo resultado de esta tendencia discriminatoria, en el 2011, Naciones Unidas ha propuesto una convención de derechos humanos proyectada específicamente para las personas mayores. El hecho es que las dinámicas de las familias han cambiado de forma tan radical, que en muchos casos hay más abuelos que nietos.

A su vez, la Doctora Carstensen explica que la pirámide que siempre ha representado la distribución de la edad de la población, con muchos jóvenes en la base, y con una pequeña punta arriba con las personas que lograban llegar a ancianos, se ha reestructurado en un rectángulo.

Conferencia de la Doctora Laura Carstensen en TED’s Talk, subtitulada al español:

 

La forma rectangular significa que por primera vez en la historia de la humanidad, la mayoría de los bebes nacidos en el mundo desarrollado tendrá la oportunidad de llegar a anciano.


Crédito: Naciones Unidas, Prospecto Población Mundial

 

La Doctora Carstensen también refiere que el aumento de la esperanza media de vida no ocurrió porque seamos más fuertes que nuestros antepasados, pero debido al desarrolo cultural, científico y tecnológico, lo que tuvo un papel fundamental en la mejora de nuestra salud y calidad de vida.

¿Qué papel tiene el adulto mayor en la sociedad actual?

«El siglo XX ha sido testimonio de cambios profundos en las regiones del mundo donde las personas tienen acceso a educación y donde la ciencia y tecnología han florecido.»
Laura L. Carstensen


Crédito: Foto de Cristina Gottardi, en Unsplash Pareja de ancianos en Siena, Italia

 

Hemos visto que las perspectivas sobre los ancianos, la forma como se les trata y el respeto hacia ellos cambia según la cultura. Ya sea en los países occidentales o orientales, algunos sectores de la sociedad mira a los ancianos con algún rechazo, como si fueran un cargo y una fuente de problemas.

Sin embargo, sus canas y sus articulaciones rígidas no les impiden de seguir siendo la fundación solida e innegable de nuestra sociedad. Si estamos dispuestos a escuchar y a aprender, comprenderemos que su importancia va a más allá de la de cuidadores de nietos.

Sus cuerpos podrán estar más frágiles, pero su experiencia representa un océano de sabiduría que puede guiar a las generaciones más jóvenes. Son fundamentales a la hora de transmitir a los más jóvenes valores culturales, como guardianes que son de un patrimonio cultural y social.

Afortunadamente, los tiempos cambian y las nuevas generaciones están creciendo en un ambiente más favorable y protector para nuestros mayores. Aun así, y a pesar del escenario menos positivo, en todos los contextos culturales existen personas que cuidan a sus ancianos con amor, respeto y sentido de deber, pero aún queda mucho que aprender.

¿Estamos en el camino hacia una sociedad más inclusiva de los ancianos?


Crédito: Christopher, en Unsplash

 

Según el The Guardian, sabemos que en algunas partes menos desarrolladas del planeta existen muchos ancianos que todavía viven en la pobreza. Pero en los últimos 20 años se ha notado por parte de los gobiernos más interés en reducir la pobreza entre los ancianos.

En vez de enfocarnos en una perspectiva negativa del impacto que una sociedad envejecida puede tener, tendría más sentido que empezaramos a pensar en la implementación de soluciones y políticas que podrían poner fin a algunos problemas que enfrentan nuestros ancianos, tales como:

  • Qué ayudas ofrecer a nuestros mayores para que puedan adaptar sus casas, para que puedan vivir de forma independiente en sus hogares de toda la vida y por más tiempo?
  • Cómo garantizar apoyo a los cuidadores de las personas mayores?
  • Cómo apoyar a las comunidades para que sean los más adaptadas a la tercera edad posible, para permitir que sus mayores puedan seguir aportando a la sociedad, mientras tienen buena calidad de vida?

Existen ejemplos de este tipo de políticas por todo el mundo, cuyo objetivo es incluir a los ancianos en una sociedad que cambia cada vez más rápido. Hacer el entorno más inclusivo de la tercera edad debería ser una preocupación de todos los gobiernos, especialmente en las infraestructuras para caminar, pasear de bicicleta, transportes públicos, acceso universal a todos los edificios públicos, etc.

Un ejemplo de algo muy sencillo: en Singapur, los mayores tienen un tarjeta que pueden utilizar en los cruces de cebra, para que cuando vayan a cruzar, el semáforo tarde más tiempo a cambiar de color. De este modo, tienen más tiempo para cruzar (fuente: The Guardian).

Además, esta preocupación debería empezar también por las casas de nuestros mayores, ya que necesitarán de adaptarlas y hacerlas seguras para poder vivir en ellas por más años.

Al final, y no menos importante, es valorar la participación intelectual de nuestros mayores en la sociedad, normalmente limitada a los más jóvenes. Pero poco a poco, caminamos hacia una sociedad donde la inteligencia y sabiduría de nuestros mayores será cada vez más valorada, al igual que los ancianos en Japón o los ancianos aborígenes de Australia, que son venerados por los más jóvenes desde hace milenios.

Por lo tanto, la importancia de la contribución de nuestros mayores a la sociedad no debería estar causa, ni como grupo, ni individualmente.